Normas no escritas al usar un cargador gratuito
Actualizado el 7 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura
Los cargadores gratuitos dependen de la buena voluntad de quien los paga y del respeto entre conductores. Cuando se usan mal, el establecimiento pone barreras, activa el cobro o los retira. Estas son las normas que la mayoría da por supuestas.
Libera la plaza al terminar
Dejar el coche enchufado horas después de haber cargado bloquea el punto para los demás. Si tu app avisa del fin de carga, vuelve a mover el coche en un plazo razonable. En puntos con mucha rotación, calcula la carga que necesitas de verdad para tu siguiente tramo en lugar de apurar al 100 %.
Cargar no es aparcar gratis
Ocupar una plaza de recarga sin estar cargando es la queja más común. Aunque seas eléctrico, si no vas a enchufar, aparca en otro sitio.
Respeta el límite de tiempo y las condiciones
Si el sitio marca dos horas, ajústate. Si pide ticket de compra o ser cliente, cúmplelo. Son las condiciones que hacen que el punto exista.
Cuida el equipo
Deja el conector recogido en su soporte, no lo dejes tirado en el suelo, y no fuerces un cable que no encaja. Si algo está roto, repórtalo en lugar de dejar que el siguiente lo descubra.
No desenchufes a otro coche
Salvo que el vehículo haya terminado claramente y el punto lo permita, desconectar a otro es motivo de conflicto. Ante la duda, espera o busca otro punto.
Deja constancia del estado
Dedicar diez segundos a confirmar en el mapa si el cargador funcionaba, si ya era de pago o si estaba averiado ayuda a todos los que vengan después. Es la contrapartida de haber encontrado el punto gracias a otro conductor.